El verano puede dejar algo más que buenos recuerdos en nuestras mascotas. Los baños en piscinas, playas o incluso una mayor exposición a la humedad pueden favorecer la aparición de algunos problemas de oído, especialmente en perros con predisposición a sufrir otitis.

Cuando llega septiembre, es un buen momento para prestar atención a cualquier cambio en los oídos de nuestra mascota. Un rascado frecuente, sacudir la cabeza más de lo habitual o un olor desagradable pueden ser las primeras señales de que existe un problema.

La otitis puede resultar muy molesta y, si no se trata correctamente, puede empeorar y afectar a zonas más profundas del oído.

¿Qué es la otitis en perros y gatos?

La otitis es una inflamación del oído que puede afectar a perros y gatos.

Dependiendo de la zona afectada, podemos hablar de otitis externa, media o interna. La otitis externa es una de las más habituales y afecta al conducto auditivo externo.

Aunque puede aparecer en cualquier época del año, determinados factores pueden favorecer su aparición o empeorar un problema que ya estaba presente.

Entre ellos encontramos la humedad, las alergias, los parásitos, cuerpos extraños o determinadas características anatómicas.

¿Por qué puede aparecer una otitis después del verano?

Durante los meses de verano, nuestras mascotas suelen disfrutar de más actividades al aire libre y, en muchos casos, de baños en playas, piscinas o zonas de agua.

La humedad mantenida en el conducto auditivo puede favorecer un ambiente adecuado para la proliferación de determinados microorganismos.

Además, algunos perros tienen una mayor predisposición a desarrollar problemas de oído debido a factores como:

  • Orejas caídas.

  • Exceso de pelo en el conducto auditivo.

  • Alergias.

  • Humedad frecuente.

  • Alteraciones de la piel.

  • Presencia de cuerpos extraños.

  • Parásitos.

  • Infecciones bacterianas o por levaduras.

Por eso, una otitis no debe tratarse simplemente como «un problema de oído». Es importante conocer qué está provocándola.

¿Cuáles son los síntomas de una otitis?

Los signos pueden variar dependiendo de la causa y de la zona del oído afectada.

Algunos de los más frecuentes son:

  • Sacudir la cabeza repetidamente.

  • Rascarse las orejas.

  • Inclinar la cabeza hacia un lado.

  • Dolor al tocar las orejas.

  • Enrojecimiento del conducto auditivo.

  • Mal olor.

  • Presencia de secreción.

  • Acumulación excesiva de cerumen.

  • Sensibilidad o irritabilidad.

  • Pérdida de equilibrio en los casos más graves.

No todas las mascotas presentan los mismos síntomas. En ocasiones, el primer signo puede ser simplemente que el animal se rasca una oreja más de lo habitual.

¿Por qué no debemos tratar la otitis por nuestra cuenta?

Uno de los errores más frecuentes es utilizar unas gotas que hayan sobrado de un tratamiento anterior o limpiar el oído repetidamente sin conocer cuál es la causa.

Esto puede ser contraproducente.

No todas las otitis tienen el mismo origen ni necesitan el mismo tratamiento. Además, antes de aplicar determinados productos es importante comprobar el estado del tímpano.

El tratamiento debe establecerse después de valorar el oído y determinar qué está provocando la inflamación.

¿Cómo se diagnostica una otitis?

El veterinario realizará una exploración del oído y valorará el aspecto del conducto auditivo.

Dependiendo de lo que encuentre, pueden ser necesarias pruebas complementarias, como una citología, para determinar si existe proliferación de bacterias o levaduras.

En algunos casos también es necesario investigar si existe una enfermedad subyacente, como una alergia, especialmente cuando las otitis aparecen de manera recurrente.

Esto es importante porque tratar únicamente la infección puede solucionar el problema temporalmente, pero si no se controla la causa que la provoca, la otitis puede volver a aparecer.

¿Cómo puedo prevenir los problemas de oído?

La prevención dependerá de las características de cada mascota.

Algunas recomendaciones generales son:

Mantén los oídos secos

Después de un baño o de una actividad en el agua, es importante secar correctamente la zona exterior de las orejas.

No limpies los oídos en exceso

Una limpieza excesiva puede alterar el equilibrio natural del oído y provocar irritación.

La frecuencia y el producto adecuado deben establecerse según las necesidades de cada animal.

Vigila cualquier cambio

Si notas que tu mascota se rasca las orejas, sacude mucho la cabeza o aparece mal olor, no esperes a que el problema empeore.

Presta atención si las otitis son recurrentes

Cuando una mascota desarrolla otitis varias veces, es importante buscar la causa subyacente.

Las alergias, por ejemplo, pueden estar detrás de determinados problemas de oído recurrentes.

Septiembre: un buen momento para revisar sus oídos

Después de los meses de verano, revisar el estado de los oídos de nuestra mascota puede ayudarnos a detectar pequeñas alteraciones antes de que se conviertan en un problema mayor.

Esto es especialmente importante si durante el verano ha estado frecuentemente en contacto con el agua o si ya tiene antecedentes de otitis.

Una revisión veterinaria permitirá valorar el estado del oído y determinar si necesita algún cuidado específico.

No ignores las señales de tu mascota

Una mascota que se rasca las orejas constantemente o sacude la cabeza no está simplemente «molesta».

Puede estar experimentando dolor, inflamación o una infección que necesita tratamiento.

Si observas cambios en sus oídos, consulta con tu veterinario antes de aplicar cualquier producto por tu cuenta.

En Clínica Veterinaria Estivet podemos valorar el estado de los oídos de tu mascota y determinar cuál es el tratamiento más adecuado para cada caso.